¿Cuánto vale una mujer?

No es ocurrencia del destino toparse en este miserable mundo con noticias tan siniestras como la de Mara Castilla, la indolencia de unos, inacción de otros, dejando de lado la tristeza infame de perder a una hija, un sueño, la esperanza humana del florecimiento.

¿Cuánto vale una mujer?

cuánto vale una mujer mara castillaNo hay soporte para la pregunta, que de retórica está hecha, para internarse en el infierno que ellas viven al pasar por este mundo hecho para los hombres. Y que occidente al menos lo dice reconocer, que en oriente peor estamos bajo burcas, madrizas y harenes; no exentamos la materia del respeto, el valor y el reconocimiento a su gran estirpe, a su loable perfil de madres y género valiente, amoroso, dedicado.

No cabrían en este espacio tantas cualidades, de ahí que no se entienda la magnánima estupidez de ignorarlas tan solo. Somos parte de lo mismo, necesitamos tanto de ellas como de su exquisito gusto en la cocina, de su amante capacidad de diálogo e interminable aprecio por la naturaleza. Hay del mundo sin ellas, que si poco más las escuchamos, tendríamos orden, paz, justicia y libertad.

Los feminicidios son humanicidios

Darse por vencido de conquista a una mujer y hacer uso de la vía rápida para tomarla por la fuerza es, además de ruin y pervertido, malévolo y siniestro, aceptar la derrota, pretender ganar batallas sin pelear; tan idiotas como los dictadores que se imponen sin consenso, ¿Cuánto vale así su humanidad? De ese modo exponen al mundo la limitada masa cerebral que los compone, incapaces de ser alguien por las buenas.

Hacerlo así, sin convencer, obligando, es reconocer que no son humanos, son bestias involucionadas que lejos de merecer la cárcel, se vuelven bichos rastreros indeseables cuya perfecta morada es un chiquero, un lodazal, una isla desértica o un asado después del matadero. Ser tan inhumanos como ellos, es merecido degradarles a razas inferiores. ¿Cuánto vale una rata? Estos tontos valen menos.

¿Hace falta una pelea?

Cual si fuera un épico torneo medieval, la lucha por ganar el amor de una mujer, no requiere como antaño, el enfrentamiento corporal a muerte por ganar su aprecio. Siempre han tenido inteligencia, poco lo hemos reconocido a lo largo de la historia, y no hay mejor prueba de ello, que intentar vencerles en un debate. Su retórica es sublime, sus nociones trascendentes y para colmo de nuestros males, basta con mirarles para caernos a sus pies.

¿Para qué la brutalidad masculina? Fue de ellas que aprendimos a solucionar los problemas con astucia, a tornar la valentía de sangre a la capacidad arrebatadora de la verdad sobre la mentira. ¡Qué maricas son los hombres que sólo pueden demostrar superioridad con la fuerza bruta! Son orangutanes instintivos retrógradas cuya intelectualidad es nula, no merecen el título de humanos.

Más mujeres que hombres

Bien sabemos los caballeros que sin ellas somos nada: sucios, desorganizados, mediocres, insensibles, insalubres; ni siquiera somos hombres en el más inteligente y en el más vulgar de los sentidos. En ellas encontramos el amor de madre, de esposa, amante, amiga e hija. ¿Cuánto vale una mujer? Si en ellas completamos nuestro perfil más puramente masculino, sin pretender menospreciar a los términos medios que igualmente saben valorar la diversidad que reclaman.

¡Cuánta falta hace en el mundo el valor y coraje femeninos! Hemos creado un planeta demasiado masculino con los mismos anti-valores que nos distinguen solos: sucios, desorganizados... Apostemos por la inteligencia de esta raza facilitando a ellas el espacio que no sólo merecen, sino que necesitamos.

Pongamos un caso hipotético

Si este mundo fuera sólo de hombres, independientemente de la solución que la madre naturaleza diera a la procreación, la raza ya no existiría. Nos habríamos matado a golpes. No tendríamos más valores que el territorio y la defensa, quizá algo de lealtad por la milicia o tal vez un poco de valentía. Seríamos poco más que hordas en clanes agresivos, incapaces de lograr avances en la ciencia y la tecnología, buscando soluciones rápidas a los problemas, pero poco inteligentes.

La naturaleza sabia nos propuso la ambivalencia en dos entes diferentes pero complementarios. Poco a poco cada uno ocupó su lugar, el perfil que le correspondía dependiendo de sus cualidades. No somos sin el otro a estas alturas evolutivas.

Pugnemos por la igualdad de género

Sin pretender la equivalencia, seamos más propensos a mezclar nuestras ideas, a valorar al sexo opuesto, redimiendo la sabiduría que en el camino hemos dejado. Abriendo espacios a la discusión de los problemas con equilibro de género para soñar con un mejor futuro, ajeno a estas infames desgracias bestiales de los feminicidios.

Bestias seguirán rondando por nuestro mundo si no abrimos más este diálogo, si no lo equilibramos, si no sopesamos las ideas vistas desde ambos -o sendos- ángulos. Rompamos los paradigmas, reinventemos el futuro con valores realmente humanos y no andemos vagando por los clanes cavernícolas que hoy se han vuelto insoportables, execrables, despreciables. Reivindiquemos el papel de la mujer y de paso, seamos más hombrecitos.

Circula en las redes sociales:

Dejo aquí el texto de una imagen que circula en las redes sociales, en este perfil, porque también me parece que debes conocer:

"Porque yo no puedo creer la versión que nos ofrecen hoy. Cómo creer que el tipo la mató y se quedó tan campante en Tlaxcala?? Cómo creer que tuvieron que pasar 8 días para que encontraran su cuerpo en Periférico?? Yo creo que la chica solicitó Cabify y se quedó dormida en el carro... el tipo la llevó a su casa y al percatarse de que estaba dormida le tomó fotos (de ahí los flashes que se ven) y las envió a quienes en verdad decidieron el destino de Mara.

"Esperó la respuesta de sus jefes (por eso estuvo media hora ahí), y una vez con la instrucción, se la llevó a Tlaxcala (tierra de trata de blancas). No creo que la haya llevado a un motel cómo dicen... eso lo tuvieron que armar después. Ante la presión en redes y la social, decidieron (los mismos que están detrás del chofer, sus jefes) desviar la atención del verdadero y gran problema de trata mujeres, con otro no menos grave, pero que tiene punto final: el de un feminicidio más.

Y entonces armaron todo...

"Lo del motel, la sábana, la toalla, y la aparición de Mara muerta... Esperan que ahí se detenga todo... porque Mara no les importa y sus intereses quedan a resguardo... Quiénes están en verdad atrás de la trata de mujeres en el corredor Puebla-Tlaxcala? Cómo es que ocho días después todo embona perfectamente? Por qué no huyó el chofer desde el principio, con todo el tiempo del mundo que tuvo para hacerlo? Quién es el dueño del motel? Quién controla esa empresa de taxis "seguros"?

"En fin, qué pasó en verdad con Mara? Yo no puedo creer su versión... sólo creo en la aversión que esos poderosos nos tienen a todos... creo que no les importamos; que nos ven como basura; que nos consideran idiotas... Mara, porque soy mujer, mamá, hija, amiga, víctima de violación y violencia; porque soy profesionista, porque soy mexicana, porque sin conocerte te quiero y me dueles, no puedo aceptar lo que dicen que te pasó... hay más, mucho más! Mara, no nos quedemos callados; no nos convirtamos en cómplices de quienes te asesinaron y matan en vida y de facto a muchas mujeres más. #QuePasóConMaraCastilla"

Inició conteo: 12/11/2016 Visto: 17647 ,

Acerca de joebarcala

Escritor veracruzano y poblano, nacido en 1967. Autor de: -Parábolas del servicio al cliente -Novela La Cofradía -Novela El sacerdote ateo -Novela Plan para derrocar al presidente
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